
Pelo de camello, cashmere y alpaca.
Tres animales, tres paisajes extremos, una misma respuesta al frío. Cada abrigo Murmells empieza por la elección de su fibra: de ella dependen el tacto, el peso, la caída y la manera en que la prenda acompañará los años.
Pelo de camello
CAMELLO BACTRINO · DESIERTO DEL GOBI
En el Gobi, un mismo día puede pasar del calor a muchos grados bajo cero. El camello bactriano se protege con un subpelo finísimo que se desprende de forma natural cada primavera. Es una fibra cálida y ligera, de un dorado natural, el color con el que se asocia desde hace un siglo al abrigo clásico.
Cashmere
CABRA DE CASHMERE · ESTEPAS DE MONGOLIA
Los inviernos de las estepas de Mongolia están entre los más duros del planeta. Para resistirlos, la cabra desarrolla bajo su pelo exterior un vellón de una finura extraordinaria, que se peina a mano al llegar la primavera. Es la más ligera y la más suave de las tres. Un abrigo de cashmere abriga sin hacerse notar.
Del molino al taller.
Las fibras se hilan y se tejen en los molinos históricos de Biella, en el Piamonte italiano, donde se trabajan desde hace ocho siglos.
De allí llegan al taller, en un pueblo de la dehesa extremeña, donde cada abrigo se diseña, se corta y se cose a mano.





