

LAS FIBRAS · Nº 03 de 03
Alpaca.
Una fibra criada en altura.
El vellón de la alpaca, que vive en el altiplano de los Andes, a casi cuatro mil metros. Se esquila una vez al año, y cada invierno vuelve a crecer.
En el altiplano andino, el sol del mediodía quema y la noche hiela. Allí, los pueblos quechua y aimara crían la alpaca desde hace unos seis mil años, y siempre con un mismo fin: su fibra. Vive en rebaño, a su ritmo, en un paisaje donde casi nada más prospera.
Cada año, al llegar el buen tiempo, se esquila. Para el invierno siguiente, el vellón ha vuelto a crecer: una fibra que se renueva con el animal.
— Apuntes del atelier - Extremadura, España.
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Dos razas, un animal.
La misma especie da dos vellones muy distintos, y cada uno cae de una manera.

Huacaya
Un vellón mullido y rizado, que ahueca al animal como una nube densa. Es la más común, alrededor de nueve de cada diez alpacas en el mundo.
Da abrigos de tacto esponjoso y mate, con cuerpo, que dejan todo el protagonismo al corte.

Suri
Un vellón que cae en largos cordones sedosos y se mueve con el animal. Es la más escasa, apenas una de cada diez.
Da abrigos fluidos y lustrosos, de caída cercana a la seda, con más presencia.

Cómo leer la alpaca.
Al elegir una prenda de alpaca, es habitual encontrar nombres como Suri Baby Alpaca o Royal Alpaca. Reúnen dos informaciones distintas: la raza dice cómo es el vellón; el grado, lo fino que es.
RAZA
Huacaya · Suri
El aspecto y la caída.
grado
Royal Alpaca
Hasta 19 micras, el más fino y escaso
Baby Alpaca
Hasta 22,5 micras
Superfine
Hasta 26,5 micras
La baby alpaca no procede de crías: es el nombre de un grado de finura, y se obtiene de las partes más suaves del vellón.

